miércoles, 30 de enero de 2013

On the road


"Bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde,arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un "¡Ahhh!"
Jack Kerouac

miércoles, 16 de enero de 2013

A veces hablar no es suficiente para decírtelo todo.


Mantenerte la mirada hasta desfallecer.
Miradas que desnudan sin tapujos ni cobardía los anhelos de acercarme a tus labios. Que tu gesto me ilumine todas las mañanas de mi inestables días,
 o las tardes,
 o las noches,
 sin dudar de que es mi causa y mi consecuencia...
Pero tímidos sí que son mis sentimientos cuando te contemplo,
ridícula quimera.
Consciente de mi realidad miro al cielo, pues en ausencia de esperanzas, allá están todas las fugaces.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Aquel rojo

Siento tus ojos en mis ojos. Intuyo como recorren mi rostro, mi cuerpo, mi expresión de ajena complicidad. De reojo te admiro. Nuestras miradas se encuentran y nos sumergimos en los sentimientos compartidos. Simplemente nos hacía falta un ocasional roce de ideas, un tropiezo de palabras para sentirnos plenos. Somos como almas libres que flotan y se deslizan entre las personas; no adivinas lo cerca que estoy.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Diciembre otra vez

Dejando las cosas fluir todo vuelve a su cauce. Las circunstancias de nuestra existencia siguen el camino que vamos abriendo involuntariamente a través de la gente. La Navidad se acercaba y la nostalgia con ella, pero qué hacer, no se puede escapar del presente más que en nuestra cabeza.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Capítulo 7



    Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy
dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu
boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo
y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que
mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas,
con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por
tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide
exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te
dibuja.
     Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces
jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros
ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes
se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan
tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua
en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y
viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos
buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de
tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de
flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si
nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y
terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es
bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te
siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Julio Cortázar, Rayuela.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Acción-Reacción?

Como un observador, un simple espectador de una película en la cual los hechos transcurren, a veces encadenados, a veces no, a su propia voluntad. Impasible ante el destino y cómodo en su butaca, se limita a reflexionar sobre lo que ve. Pero le necesitaban.                Era el protagonista.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Ao lonxe

Fronte á pena, á tristeza que sinto en ocasións, atopo os meus momentos de acougo nun discreto lugar dende onde observar o verde das pólas. Elas ás veces amósanse espidas, sen avergoñarse das súas figuras. Refúxiome nelas, as miñas árbores, deixando que o pensamento e a alma se me enchan de paz. Así lembro instantes nunca vividos, imaxes xamáis vistas, e son feliz.
Mentres camiño polo bosque, respiro os seus perfumes e observo as súas  xoias; elas, presumidas, convídanme a gozar da súa beleza resgardándome do vento e do sol. E o home aínda é capaz de crerse grande e poderoso destruíndo o que nos dá a vida.
   Vexo rebulir as muxicas.
Esta noite os xigantes que me arrolaban xa non estarán, e eu estarei un pouco máis soa, e todos estaremos un poco máis mortos.