jueves, 19 de diciembre de 2013
A PAUL ÉLUARD
A túa boca é un seixo que canta
ta robe un drapeau noir
et dangereux
unha pedra que propaga o clamor das verbas
sen retorno
tes yeux ont la couleur
de la liberté.
Escribiches no tempo cos teus dedos
e pregunto:
oú le chemin de la vie
quand la premiére feuille
ést tombée?
Mellor que vivir
é salvar as palabras coa morte
partout
Il semble pleurer le silence
se regresar ás cousas
supón un camiñar desacordado.
Il-y-a un homme aux mains fermées
coupées comme promesses
un home que recobra a realidade do ser
il a demeuré sur le carreau
-le soleil dérobé s'envole et meurt-
xa compriu a verdade do destino
Une fenétre
sans vitraux
sans visages
sans victoire
ouvre son coeur á la nuit.
Luz Pozo Garza
miércoles, 20 de noviembre de 2013
domingo, 27 de octubre de 2013
jueves, 24 de octubre de 2013
Continuidad de los parques
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Cortázar
lunes, 21 de octubre de 2013
para Ariel Caramés
hay personas que llegan, y así como llegan ya se están yendo...
me perdí
me perdí en un sentimiento
en una sensación
me perdí en un movimiento y en tu palabra
nos perdimos
en un círculo
nos perdimos borrosos
de las manos,
y no perdimos,
nos perdimos
qué lindo es bailar
me perdí
me perdí en un sentimiento
en una sensación
me perdí en un movimiento y en tu palabra
nos perdimos
en un círculo
nos perdimos borrosos
de las manos,
y no perdimos,
nos perdimos
qué lindo es bailar
miércoles, 7 de agosto de 2013
Hacia rutas salvajes
There is a pleasure in the pathless woods,
There is a rapture on the lonely shore,
There is society, where none intrudes,
By the deep sea, and music in its roar:
I love not man the less, but Nature more...
Hay placer en los bosques sin senderos
Hay éxtasis en una costa solitaria
Está la sociedad, en donde nadie se inmiscuye.
Por el océano profundo, y la musica con su rugido:
No amo menos al hombre, pero sí más a la naturaleza...
Lord Byron
miércoles, 19 de junio de 2013
MEU capitán, é hora, é hora
de limpar os fanais, os astrolabios,
deabrir as caixas de ébano,
de polir bronces, de airear
as bandeiriñas do pañol e ver
esas camas no ar de proa a popa.
É hora de prender lume na tarde!
Ter outra vez aquela hora intensa
na que era o ceo unha fogueira viva
e estaba o corazón aloumiñado
por ese instante único.
A onde se van as horas luminosas?
Só ten o corazón un cofre intacto
onde se gardan como postais vellas
esas felicidades de outro tempo
e o proer das feridas que nos deron.
É hora capitán, collamos rumbo
de cara o tempo que ficou no olvido,
ese espello de brétemas que ás veces
se ilumina no fondo da memória
e fai brillar en lampos unha tarde
que nunca volverá. Pero está viva.
Antón Avilés de Taramancos
de limpar os fanais, os astrolabios,
deabrir as caixas de ébano,
de polir bronces, de airear
as bandeiriñas do pañol e ver
esas camas no ar de proa a popa.
É hora de prender lume na tarde!
Ter outra vez aquela hora intensa
na que era o ceo unha fogueira viva
e estaba o corazón aloumiñado
por ese instante único.
A onde se van as horas luminosas?
Só ten o corazón un cofre intacto
onde se gardan como postais vellas
esas felicidades de outro tempo
e o proer das feridas que nos deron.
É hora capitán, collamos rumbo
de cara o tempo que ficou no olvido,
ese espello de brétemas que ás veces
se ilumina no fondo da memória
e fai brillar en lampos unha tarde
que nunca volverá. Pero está viva.
Antón Avilés de Taramancos
viernes, 14 de junio de 2013
Mass media
De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto
Mario Benedetti
Última fuxida a Harar
III
O poeta é un cazador alucinado:
Atrapa a verba, atrapa a bolboreta
que se queima en faíscas decontado:
atrapa mesmo un soño de poeta
O CAZADOR FURTIVO
[...]
E brillan coiros, metais non desvelados,
a sombra mesma desprega a súa cor
pois é a vida quen remove o silencio.
[...]
Pasa na sombra a súa sombra, o leve paso
do marmurio do tempo. E logo brilla
toda a devesa no fulgor do día.
Antón Avilés de Taramancos
O poeta é un cazador alucinado:
Atrapa a verba, atrapa a bolboreta
que se queima en faíscas decontado:
atrapa mesmo un soño de poeta
O CAZADOR FURTIVO
[...]
E brillan coiros, metais non desvelados,
a sombra mesma desprega a súa cor
pois é a vida quen remove o silencio.
[...]
Pasa na sombra a súa sombra, o leve paso
do marmurio do tempo. E logo brilla
toda a devesa no fulgor do día.
Antón Avilés de Taramancos
lunes, 13 de mayo de 2013
jueves, 9 de mayo de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
Espantapájaros
No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.
Oliverio Girondo
Para Antonia
amarotes nos balados
camiño da escola
saltóns
miñocas
dúas galletas na man
ata a cancela aberta
para chegar onda o punzón
e na cociña
a Sra. Antonia
chop chop a confitura
dende entón
o corazón
coma o marmelo
balorecido
Dores Tembrás
camiño da escola
saltóns
miñocas
dúas galletas na man
ata a cancela aberta
para chegar onda o punzón
e na cociña
a Sra. Antonia
chop chop a confitura
dende entón
o corazón
coma o marmelo
balorecido
Dores Tembrás
O pouso do fume
cristalizarme
teus ollos coma furados teus
construíndo días e noites
instantáneos
pestanexo lunar
que traduce para min
signos
en ecuacións
abrindo círculos metálicos
concéntricos
nos que salto á corda
Dores Tembrás
teus ollos coma furados teus
construíndo días e noites
instantáneos
pestanexo lunar
que traduce para min
signos
en ecuacións
abrindo círculos metálicos
concéntricos
nos que salto á corda
Dores Tembrás
jueves, 25 de abril de 2013
Amor
Como el viento que encuentra
una rendija
y se cuela en la habitación
y lo desordena todo
libros
facturas
poemas
así llega
en la vida
el amor.
Nada es igual a partir de entonces,
ese caos
es la felicidad.
Pero un día habrá que recoger.
Suerte si no te toca a ti.
Karmelo C. Iribarren
lunes, 22 de abril de 2013
2
Su sueño era volar
hasta que un día abrió la ventana ondulada
marco de su infinito azul
ahora
cielo y asfalto.
Ya no eran grises sino blancos
los pequeños tejados.
37 PREGUNTAS A MI ÚNICO CONTACTO AL OTRO LADO DE LA FRONTERA
Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera?
¿Encuentra su amor respuesta en un veinte o veintidós por ciento de los casos, o como aquí
son mudos los teléfonos, corazones desiertos noche tras noche
corazones desiertos en la última habitación del laberinto?
¿Hay en vuestro reino, entre vuestros territorios, algún lugar
llamado Greenland o Groenlandia? ¿Son sombríos sus valles?
¿Hay gasolineras de la compañía Shell? ¿Se acercan las mariposas hasta las conchas amarillas? ¿Ni aun en invierno?
¿Nunca existió allí un espía llamado Cenizas?
Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera?
¿Nunca soñáis con cangrejos? ¿Y con niños ciegos?
¿Os acordáis alguna vez del ciclista Tom Simpson, de cómo se asfixió en el Aubisque? ¿Qué me decís de la imagen de su maillot
como una tabla de ajedrez rota sobre la gravilla? Al otro lado de la frontera, ¿protege la hoja al fruto?
¿Hay fresas?
¿Tienen los peces abisales presentimientos
acerca del sol? ¿Saben distinguir la palabra Luz de la palabra Sombra?
Aquellos que al tomar el tren, desaparición en la transparencia de la tarde,
¿Hasta cuándo conservaron la ilusión de que podrían quedarse?
Se me ha dicho que para los pájaros no hay otro destino que el viento
y que hay barcos que jamás alcanzan un puerto.
Cuando vosotros habláis del destino, ¿A qué os referís exactamente?
¿A las ventajas de un trabajo seguro? ¿Quizá a lo que se come con salsa de naranja? ¿Nunca rezáis por las caravanas del desierto?
¿Son muchos, sois muchos los habitantes del otro lado de la frontera?
Esta gente que veo todos los días por la calle, ¿vive allá?
Bernardo Atxaga
Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera?
¿Encuentra su amor respuesta en un veinte o veintidós por ciento de los casos, o como aquí
son mudos los teléfonos, corazones desiertos noche tras noche
corazones desiertos en la última habitación del laberinto?
¿Hay en vuestro reino, entre vuestros territorios, algún lugar
llamado Greenland o Groenlandia? ¿Son sombríos sus valles?
¿Hay gasolineras de la compañía Shell? ¿Se acercan las mariposas hasta las conchas amarillas? ¿Ni aun en invierno?
¿Nunca existió allí un espía llamado Cenizas?
Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera?
¿Nunca soñáis con cangrejos? ¿Y con niños ciegos?
¿Os acordáis alguna vez del ciclista Tom Simpson, de cómo se asfixió en el Aubisque? ¿Qué me decís de la imagen de su maillot
como una tabla de ajedrez rota sobre la gravilla? Al otro lado de la frontera, ¿protege la hoja al fruto?
¿Hay fresas?
¿Tienen los peces abisales presentimientos
acerca del sol? ¿Saben distinguir la palabra Luz de la palabra Sombra?
Aquellos que al tomar el tren, desaparición en la transparencia de la tarde,
¿Hasta cuándo conservaron la ilusión de que podrían quedarse?
Se me ha dicho que para los pájaros no hay otro destino que el viento
y que hay barcos que jamás alcanzan un puerto.
Cuando vosotros habláis del destino, ¿A qué os referís exactamente?
¿A las ventajas de un trabajo seguro? ¿Quizá a lo que se come con salsa de naranja? ¿Nunca rezáis por las caravanas del desierto?
¿Son muchos, sois muchos los habitantes del otro lado de la frontera?
Esta gente que veo todos los días por la calle, ¿vive allá?
Bernardo Atxaga
lunes, 15 de abril de 2013
domingo, 14 de abril de 2013
Rêvè pour l'hiver - Sueño para el invierno
A *** Elle
L'hiver, nous irons dans un petit wagon rose
Avec des coussins bleus.
Nous serons bien. Un nid de baisers fous repose
Dans chaque coin moelleux.
Tu fermeras l'oeil, pour ne point voir, par la glace,
Grimacer les ombres des soirs,
Ces monstruosités hargneuses, populace
De démons noirs et de loups noirs.
Puis tu te sentiras la joue égratignée…
Un petit baiser, comme une folle araignée,
Te courra par le cou...
Et tu me diras : "Cherche !", en inclinant la tête,
- Et nous prendrons du temps à trouver cette bête
- Qui voyage beaucoup...
A *** Ella.
El invierno, iremos en un pequeño vagón rosa
con cojines azules.
Estaremos bien. Un nido de besos locos reposa
en los rincones mullidos.
Tu cerrarás los ojos, para no ver, tras el cristal,
gesticular las sombras de la noche,
monstruosidades esquivas, populcho
de demonios y lobos negros.
Luego sentirás la mejilla arañada...
un beso pequeño, como una loca arañita,
te correrá por el cuello...
Y tú me dirás: "¡Busca!", inclinando la cabeza,
y nos tomaremos tiempo para buscar a esta bestia,
que viaja bastante...
Arthur Rimbaud
viernes, 12 de abril de 2013
Lo que quieras
Qué Bonito imaginar
el recuerdo de tu forma
que anima a los cielos a apagarse
para pensarte a oscuras. en un fugaz pestañeo.
jueves, 28 de marzo de 2013
Nuevo canal interoceánico
Te propongo construir
un nuevo canal
sin esclusas
ni excusas
que comunique por fin
tu mirada
atlántica
con mi natural pacífico.
Mario Benedetti
un nuevo canal
sin esclusas
ni excusas
que comunique por fin
tu mirada
atlántica
con mi natural pacífico.
Mario Benedetti
jueves, 21 de marzo de 2013
Denuncio
Vuela y caerás
(te estrellarás contra el muro)
Grita y enmudecerás
(vuestras voces serán disfrazadas)
Corre y te perderás
(cercaremos el camino de vuelta)
¿Ansías la utopía?
está cerca si alargas el brazo
miércoles, 13 de marzo de 2013
Y colgaríamos naranjas en cada nube
Si yo fuera azúcar
y tú fueras almohada,
si yo fuera pan
y tu amor escarchado en la nevera,
si fuéramos
la ranura blanca
de una puerta que se abre en la oscuridad,
o las luciérnagas que brotan
de las latas de conserva,
si fueras mi bolsillo
y yo un puño de moras recién cortadas,
¡Cómo se enredaría la brisa alrededor nuestro
para formar una canción inmensa
de burbujas celestes y amarillas,
enmarcando la extensión antigua de las ventanas!
Ana Istarú
lunes, 11 de marzo de 2013
En "él" y en "la"
La primera vez
no te conocí.
La segunda, sí.
Dime
si el aire te lo dice.
Mañanita fría
yo me puse triste,
y luego me entraron
ganas de reírme.
No te conocía.
Sí me conociste.
No me conociste.
Ahora entre los dos
se alarga impasible,
un mes, como un
biombo de días grises.
La primera vez
no te conocí.
La segunda, sí.
Federico García Lorca
domingo, 10 de marzo de 2013
Una carta de amor
Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
Julio Cortázar
lunes, 4 de marzo de 2013
jueves, 28 de febrero de 2013
Rojo oscuro
Me siento como pasando hojas envuelta en una fantasía irrealizable, buscando ese final aún no escrito.
Como observando a través de tus oscuros ojos tu alma, aquella lejana y misteriosa presencia que me envuelve, que no puedo sacar de mi mente.
Nos imagino acercándonos lentamente, callados.
Cuando quieres decir tantas cosas que sólo queda callar. Cuando una ridícula quimera intenta sobrepasarte.
Cuando fluye, no esperas nada
y entonces viene de repente y choca,
choca contra ti como una fugaz que raya el cielo.
Te mece una lejana ilusión, nunca esperas que pudiera alcanzarte.
Es justo ese momento en que un pestañeo varía tu presente y nos fundimos, diciéndolo todo en silencio.
Si supieras las hojas que arrugo y oculto por ti
y por nosotros
Como observando a través de tus oscuros ojos tu alma, aquella lejana y misteriosa presencia que me envuelve, que no puedo sacar de mi mente.
Nos imagino acercándonos lentamente, callados.
Cuando quieres decir tantas cosas que sólo queda callar. Cuando una ridícula quimera intenta sobrepasarte.
Cuando fluye, no esperas nada
y entonces viene de repente y choca,
choca contra ti como una fugaz que raya el cielo.
Te mece una lejana ilusión, nunca esperas que pudiera alcanzarte.
Es justo ese momento en que un pestañeo varía tu presente y nos fundimos, diciéndolo todo en silencio.
Si supieras las hojas que arrugo y oculto por ti
y por nosotros
domingo, 24 de febrero de 2013
No rechaces los sueños por ser sueños...
No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
”Yo soy el sol, los cielos, el amor.”
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
”Yo soy el sol, los cielos, el amor.”
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.
Pedro Salinas
viernes, 22 de febrero de 2013
Comunica
Tristes almas desfilando
intentando aparentar
que aún es suya su conciencia
Bajo han caído ya
los siniestros guías del camino siempre erróneo
No quedan esperanzas
Mansa es la muerte
Y oscuros los culpables
No quedan esperanzas
Mansa es la muerte
Y oscuros los culpables
Otra puerta que se cierra
Otra vida vida desahuciada
Y los sueños rotos sangran en la nueva mañana
Otra vida vida desahuciada
Y los sueños rotos sangran en la nueva mañana
lunes, 4 de febrero de 2013
Poesía
Poesía soy yo, ese vaivén de ideas que derriba impalpables muros.
La poesía es lo inexistente,
fuera de nuestras cabezas.
Es un latido, una respiración de palabras que huye de los límites del papel...
miércoles, 30 de enero de 2013
On the road
"Bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde,arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un "¡Ahhh!"
Jack Kerouac
miércoles, 16 de enero de 2013
A veces hablar no es suficiente para decírtelo todo.
Mantenerte la mirada hasta desfallecer.
Miradas que desnudan sin tapujos ni cobardía los anhelos de acercarme a tus labios. Que tu gesto me ilumine todas las mañanas de mi inestables días,
o las tardes,
o las noches,
sin dudar de que es mi causa y mi consecuencia...
Pero tímidos sí que son mis sentimientos cuando te contemplo,
ridícula quimera.
Consciente de mi realidad miro al cielo, pues en ausencia de esperanzas, allá están todas las fugaces.
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